Claudia Sheinbaum salió al quite para defender al concejal José Emilio Villar González, quien fue desalojado de la explanada de la alcaldía Cuauhtémoc mientras atendía a la ciudadanía. La presidenta tachó la acción como “muy autoritaria” y señaló a la edil Alessandra Rojo de la Vega como la mente detrás de la orden de interferir con personal de vía pública.
“Que vuelva a poner la mesa, que la ponga; nadie puede impedir que una persona elegida por el pueblo atienda a la gente”, lanzó Sheinbaum con tono de quien defiende el último taco en la mesa. Villar fue echado el martes pasado mientras realizaba una jornada de audiencia pública, tras regresar de una ausencia temporal en la que su suplente, Ricardo Martínez Martha, tomó su lugar. La administración local no solo le quitó su espacio, sino que lo trató como si estuviera vendiendo elotes sin permiso. Sheinbaum cuestionó: “¿Cómo lo van a meter presos si no cometió ningún delito? Es muy autoritario quitarle la mesa a un concejal”.
Morena en el Congreso capitalino también alzó la voz, calificando el desalojo como un ataque al derecho de participación política y representación popular. Según el grupo parlamentario, impedir que Villar retome sus funciones es un golpe bajo a la democracia, digno de un villano de caricatura que no soporta que le roben cámara.
Sheinbaum remató diciendo que los que gritan “autoritarismo” son los mismos que ahora juegan a ser pequeños dictadores de explanada. ¿Volverá Villar con su mesa o tendrá que atender desde un banquito improvisado? Esto está más tenso que una discusión por el último pedazo de pastel.


