¡Diplomacia al estilo mexicano! Claudia Sheinbaum, presidenta de México, reunió a más de 130 embajadores y cónsules en el salón Tesorería de Palacio Nacional para la XXXVII Reunión de Titulares de Embajadas y Consulados (REC 2026). Desde las 13:00 horas, la mandataria desplegó su arsenal de proyectos rumbo al 2030, buscando tejer lazos culturales y sociales más apretados que un abrazo en una boda de pueblo.
Sheinbaum aprovechó para presumir los avances de su gobierno y los ejes de su “transformación” nacional, dejando claro que México quiere ser el amigo cool de todos en la escena global. Con representantes de países como Estados Unidos, China, España, Noruega, Italia, Panamá y Canadá escuchando atentos, la presidenta insistió en ampliar la cooperación cultural, social y económica. ¿La meta? Que México no solo sea conocido por sus tacos, sino por su peso en el mundo.
El canciller Juan Ramón de la Fuente, quien abrió los trabajos el 5 de enero en la Secretaría de Relaciones Exteriores, destacó que la REC es un espacio para reflexionar y armar una política exterior sólida en medio de un mundo más revuelto que una licuadora. Entre tensiones geopolíticas y alianzas que cambian más rápido que tendencias en TikTok, México apuesta por el respeto al derecho internacional y la soberanía. Sheinbaum, en días previos, ya había puesto los puntos sobre las íes, rechazando cualquier intromisión en asuntos de otros países y abogando por una cooperación basada en respeto mutuo, especialmente con Estados Unidos.
Mientras México se posiciona como potencia media con una economía que brilla en manufactura y turismo, Sheinbaum sabe que los retos como la inseguridad y la desigualdad no se resuelven con apretones de manos. ¿Logrará esta diplomacia poner a México en el mapa como el nuevo rey del barrio internacional? ¡Que empiece la fiesta de las alianzas!


