¡Drama digital en la mañanera! La presidenta Claudia Sheinbaum decidió no meterle una demanda civil al magnate Elon Musk por sus críticas del mes pasado sobre el operativo para capturar a “El Mencho” en Jalisco. Sin embargo, dejó la puerta entreabierta: si Musk sigue con sus dardos venenosos en X, podría reconsiderar su jugada. “Ya vemos, si sigue, pues lo revaluaremos”, soltó con la calma de quien sabe que tiene un as bajo la manga.
Sheinbaum aprovechó para encender un debate más jugoso que un chisme de barrio: ¿dónde termina la libertad de expresión y empieza la agresión en redes sociales? Según la mandataria, las plataformas digitales son un campo de batalla internacional que se ríe de las fronteras nacionales. “Es hasta dónde llega la libertad de expresión y hasta dónde puede agredirse a una persona. Siempre está ese debate”, reflexionó, mientras señalaba que estas empresas tecnológicas operan como si fueran reinos sin ley.
El pleito comenzó a finales de febrero, cuando Musk, dueño de X, acusó a Sheinbaum de “actuar bajo órdenes del crimen organizado” tras la muerte de “El Mencho” en un operativo militar. Aunque la presidenta optó por no escalar el asunto legalmente, insiste en que este tipo de discusiones son cruciales en un mundo donde un tuit puede pesar más que un discurso oficial. “Es indispensable que se dé en nuestro país”, afirmó, dejando claro que el tema no se quedará en el aire.
Así que, por ahora, Musk se salva de un round en tribunales, pero Sheinbaum parece lista para un segundo tiempo si el magnate no baja el tono. Esto pinta más candente que un trending topic en lunes por la mañana.


