En Palacio Nacional, la presidenta Claudia Sheinbaum reunió a su gabinete de seguridad, gobernadores y titulares de instituciones federales en el Consejo Nacional de Seguridad para evaluar avances y retos en seguridad pública. La mandataria insistió en que la pacificación de México depende de la articulación entre estados, fuerzas federales y fiscalías, junto a políticas que ataquen las raíces de la violencia. La sesión giró en torno a cinco ejes: resultados, fortalecimiento institucional, coordinación, percepción ciudadana y ajustes normativos.
Sheinbaum destacó que su estrategia descansa en cuatro pilares: programas sociales para prevenir violencia, consolidación de la Guardia Nacional, inteligencia para investigar delitos y cooperación entre niveles de gobierno. “Estas líneas guiarán nuestro trabajo para construir la paz”, afirmó. Omar García Harfuch, secretario de Seguridad, presentó un balance de los primeros 14 meses: más de 38 mil 700 detenciones por delitos de alto impacto, 20 mil armas aseguradas, 311 toneladas de droga incautadas y 1,700 laboratorios clandestinos desmantelados por el Ejército y la Marina, resultados de una coordinación efectiva.
Gobernadores expusieron necesidades locales. Aguascalientes, Querétaro y Chihuahua pidieron más recursos para policías y justicia cívica, mientras Coahuila y Durango celebraron detenciones conjuntas con la federación. El bloque de Morena aplaudió la cercanía del gabinete y los avances en operaciones con Defensa y Marina. El gobernador de Nuevo León pidió “despolitizar” la seguridad, señalando que, aunque los delitos bajaron, la percepción ciudadana no mejora, y lamentó iniciativas estancadas en congresos locales sobre extorsión y presupuestos.
Entre los asistentes estuvieron titulares de Defensa, Marina, FGR, Guardia Nacional, 32 gobernadores y miembros del gabinete federal como Hacienda, Bienestar y Salud. Sheinbaum cerró reafirmando la coordinación con todas las entidades. “Nos conocemos, hemos trabajado juntos y daremos más resultados”, aseguró, destacando que las Mesas de Paz seguirán siendo el eje de la articulación. ¿Será esta unión la fórmula para la tranquilidad? El tiempo lo dirá.


