¡Qué jugada la de Claudia Sheinbaum! Este lunes 8 de diciembre, en su conferencia mañanera, la presidenta descartó asistir a la inauguración del Mundial 2026 tras un incidente en el sorteo de Washington. “Me quedo con la gente en el Zócalo y regalo mi boleto a quien no pueda ir. Es lo que somos”, dijo, marcando un gol de empatía que ni el mejor delantero podría igualar.
Sheinbaum reveló que ya había charlado esta idea con Gianni Infantino, mandamás de la FIFA, durante su visita a México. El italiano, sorprendido, aplaudió la ocurrencia como si fuera un gol en tiempo extra: “Nunca había oído algo así, habla bien de cómo pensamos”. Con solo dos mujeres en inauguraciones mundialistas —Dilma Rousseff en 2014 y la reina Isabel en 1966—, Claudia prefiere el calor del pueblo a un palco VIP. ¿Quién necesita champagne cuando tienes tortas de tamal?
Durante el sorteo, las charlas en el palco giraron alrededor de quién es el “papá” de los equipos y por qué los bombos parecen tener vida propia cuando un papel se rebela. Luego, en una reunión privada con líderes, el tema viró a comercio bilateral y oportunidades de inversión con el Mundial como telón de fondo. Hasta Donald Trump, según Sheinbaum, fue pura miel, tratándola con una amabilidad que parece gritar “México, te necesito más de lo que admito”.
El 11 de junio de 2026, México arrancará contra Sudáfrica en el Estadio Azteca, que hará historia al albergar su tercer partido inaugural. En un grupo con Corea del Sur y un europeo por definir, la selección sueña con avanzar como líder y seguir jugando en casa. ¿Sheinbaum en el Zócalo con chela y tacos? Eso ya es un campeonato.


