
¡Que suene la banda! Claudia Sheinbaum Pardo quiere cerrar el año con un fiestón por los siete años de la Cuarta Transformación, recordando que todo arrancó el 1 de diciembre de 2018 con Andrés Manuel López Obrador. La presidenta aseguró que el movimiento tiene un respaldo popular más grande que fila para tacos al pastor, y ya está charlando con su equipo para armar la celebración.
Entre los motivos para brindar, Sheinbaum enlistó logros como el récord en inversión extranjera directa, la supercomputadora más potente de América Latina, la pensión universal para adultos mayores, un aumento del 125% al salario mínimo, 13.5 millones menos de pobres, control de la inflación, acuerdos con el sector privado para no subir la canasta básica, y un ambiente de libertad y democracia. ¡Eso es un combo digno de piñata!
Sin embargo, no todo es confeti. Reconoció que aún hay retos en México y afirmó que trabaja diario por el bienestar, la paz y la tranquilidad del pueblo. De paso, lanzó un dardo a la oposición, acusándola de estar “contra todo y a favor de nada”, llena de mentiras e hipocresía. Según ella, no tienen propuestas, solo un giro a la ultraderecha que espanta a la gente, relacionándolo con actos violentos que alejan aún más el apoyo.
Sheinbaum defendió que su movimiento siempre se moviliza pacíficamente, promoviendo libertades de expresión, reunión, manifestación y prensa. “Hay libertad de todo, absolutamente todo”, aseguró, aunque recalcó que con libertad viene la responsabilidad. Si hubiera represión, dice, surgirían otras luchas, pero por ahora, México es un campo abierto. ¿Listos para el festejo o solo es un discurso más? ¡Que empiece la cuenta regresiva!

