A 59 días de la inauguración del Mundial 2026 en la Ciudad de México, diversos sectores como madres buscadoras, transportistas y maestros ya anunciaron manifestaciones para el 11 de junio y fechas previas a la justa deportiva. Pero Claudia Sheinbaum, en su conferencia de este lunes 13 de abril, salió con declaración contundente: «No va a haber ningún problema en el Mundial, ninguno». Básicamente, un «todo bajo control» dicho con la seguridad de quien ya reservó boletos VIP.
La presidenta recalcó su compromiso con los derechos humanos, destacando que México es un país libre y democrático donde el derecho a la protesta y la libertad de expresión están plenamente garantizados, independientemente de que haya eventos internacionales masivos. Es decir, pueden venir millones de turistas futboleros, pero las marchas siguen programadas como cualquier martes normal.
Sobre la preocupación de que los conflictos sociales puedan escalar conforme se acerque el partido inaugural, Sheinbaum desestimó esta posibilidad basándose en la política de puertas abiertas de su gobierno: «No se van a recrudecer; en México se garantiza la libre manifestación y se les atiende siempre», enfatizó. Traducción: habrá marchas, habrá diálogo, habrá Mundial, y todo coexistirá en perfecta armonía mexicana.
La promesa es ambiciosa: organizar uno de los eventos deportivos más grandes del mundo mientras se respetan protestas sociales activas. Sheinbaum apuesta a que México puede hacer malabares con manifestaciones y partidos internacionales sin que se caiga ninguna pelota. Información en proceso, pero la confianza presidencial ya está servida.


