Claudia Sheinbaum, presidenta de México, salió al quite este jueves en su mañanera desde Palacio Nacional para desmentir las declaraciones de Isabel Díaz Ayuso, presidenta de la Comunidad de Madrid. Ayuso había calificado a México como un “narco gobierno” dirigido por “dictadores radicales de izquierda” en un video para los madrileños. Sheinbaum, con cara de “¿en serio?”, tachó las acusaciones de pura “propaganda” sin sustento.
“ México no copia modelos de nadie, ni de Cuba ni de Venezuela. Nuestra Cuarta Transformación es casera, hecha con la receta de nuestra propia historia”, aclaró la mandataria, defendiendo que el país decide su rumbo sin plagiar ideologías extranjeras. También desmintió que haya censura, asegurando que la libertad de expresión reina gracias a la conciencia del pueblo. “La derecha recurre a mentiras porque no tiene argumentos contra nosotros. Pero la gente sabe la verdad”, dijo, como quien explica que el chile no siempre pica.
Para probar que en México no hay impunidad, Sheinbaum destacó la detención de Diego ‘N’, alcalde morenista de Tequila, Jalisco, ligado al CJNG y acusado de extorsionar a empresas tequileras. “Cero impunidad, venga de donde venga. Está detenido por la Fiscalía y el Gabinete de Seguridad”, enfatizó, mostrando que aquí no hay favoritismos, ni siquiera por partido. Sobre la seguridad, aseguró que México tiene una visión única que el conservadurismo extranjero no entiende, pero que es “admirable” en el mundo.
Mientras Ayuso alababa a EE. UU. como “faro del mundo libre” y anunciaba una medalla para ellos, Sheinbaum defendió el camino mexicano. ¿Narco gobierno? Más bien un país con sabor propio, aunque a algunos les arda más que una salsa habanera.


