En la mañanera del 30 de marzo, Claudia Sheinbaum desglosó un plan de acción para enfrentar las muertes de mexicanos en centros de detención migratoria en EE. UU., especialmente en Adelanto, California. El gobierno no se quedará de brazos cruzados y promete pelear como en un ring de lucha libre diplomática.
Primero, una conferencia de prensa en el Consulado de México en Los Ángeles, liderada por la directora de Protección Consular, cónsules y abogados de las familias afectadas, anunciará que México se suma como *amicus curiae* a una demanda del 26 de enero de 2026 sobre las pésimas condiciones en Adelanto. La Secretaría de Relaciones Exteriores lanzará un comunicado para respaldar esta movida legal y defender los derechos de los connacionales.
Además, en Los Ángeles se reunirán con familiares de las víctimas y organizaciones como la Coalition for Humane Immigrant Rights y el Immigrant Defenders Law Center, buscando apoyo comunitario y apretar tuercas a las autoridades gringas. La Embajada de México enviará cartas a legisladores federales denunciando la atención médica de quinta en Adelanto, mientras la presidenta del Senado, Lorena Vázquez Castillo, escribirá a su contraparte en EE. UU. El subsecretario para América del Norte charlará con el embajador Ronald D. Johnson, y habrá acercamientos con el fiscal de California, Rob Bonta, y el gobernador Gavin Newsom.
Por si fuera poco, México pedirá una audiencia en la Comisión Interamericana de Derechos Humanos sobre las muertes en centros de ICE. ¿El objetivo? No solo aclarar los hechos, sino forzar cambios que protejan a los migrantes. Porque, como dice el dicho, al mal tiempo, buena cara… y mucha presión internacional.


