¡Agárrense, que esto parece guion de película de acción barata! En una conferencia del lunes 23 de febrero, la presidenta Claudia Sheinbaum destapó el melodrama detrás de la captura y muerte de El Mencho en Jalisco, con Estados Unidos como el compañero de reparto que siempre quiere robar cámara. Pero calma, no hay complots de Hollywood aquí, solo puro intercambio de chismes de inteligencia.
Resulta que México y EE. UU. se pasan datos como si fueran recetas de cocina en un grupo de WhatsApp. Sheinbaum aclaró que todo fluye por los canales oficiales: Secretaría de Relaciones Exteriores, Departamento de Estado y las fuerzas armadas. Nada de acuerdos turbios bajo la mesa, sino una relación basada en principios tan sólidos como un taco bien armado. La presidenta insistió en que no solo recibimos tips del Tío Sam, sino que también les devolvemos el favor con info jugosa. ¡Toma eso, reciprocidad estilo salsa picante!
El Secretario de Defensa, Ricardo Trevilla Trejo, añadió que esta amistad con el Comando Norte es más vieja que un chiste de Cantinflas, pero ahora está más fuerte que nunca. Desde el 1 de octubre, una estrategia de cuatro ejes —atención a causas, Guardia Nacional, inteligencia y judicialización— ha convertido el intercambio de datos en un baile bien coordinado. Eso sí, la localización de zonas clave fue obra de inteligencia militar mexicana, con un empujoncito yanqui.
Para rematar, Sheinbaum dejó claro que las botas en el terreno son 100% mexicanas. Nada de gringos jugando a Rambo en Jalisco. Esto es pura planeación y ejecución de la Secretaría de la Defensa Nacional. Así que, aunque compartamos secretos, el show lo montamos nosotros. ¿Cooperación o reality show internacional? Ustedes decidan.


