En la mañanera del 6 de febrero, Omar García Harfuch, secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, juró que el asesinato del presidente municipal de Uruapan, Carlos Manzo, no quedará impune. Con tono de quien no deja pasar ni una, aseguró que seguirán las detenciones hasta dar con todos los responsables de este crimen que sacudió Michoacán.
Harfuch destacó la coordinación total con el estado, la Fiscalía y la Secretaría de Seguridad, sumando inteligencia militar y naval que ya rindió frutos con varias capturas. Entre los detenidos están Samuel N y Josué Elogio N, con órdenes por homicidio calificado, y Jorge Armando N, alias “El Licenciado”, autor intelectual del ataque. También cayó Ricardo N, quien trasladó a los sicarios, Jaciel Antonio N, alias “El Pelón”, reclutador que contrató a un menor como agresor, y Alejandro Baruk, alias “Z” o “Caos”, jefe de una célula violenta ligada a asesinatos, extorsión y narco.
El secretario aclaró que la investigación sigue abierta, con reuniones semanales junto a autoridades michoacanas para avanzar. Además, buscan a otros líderes fuera del estado implicados en el crimen. No hay descanso hasta que caigan todos, prometió. Mientras tanto, la presidenta Claudia Sheinbaum reafirmó su apoyo a Grecia Quiroz, nueva alcaldesa de Uruapan, ofreciéndole todo lo necesario, incluyendo un cuartel de policía, respaldo en seguridad y la incorporación de un miembro de la Defensa Nacional.
Sobre una posible visita a la zona, Sheinbaum dejó la puerta abierta, pero sin detalles. Por ahora, el mensaje es claro: en Michoacán, la justicia no se negocia, aunque los criminales parezcan jugar al escondite. ¿Caerán todos los peces gordos? El tiempo lo dirá.


