
¡Un encuentro con sabor a baguette y tortilla! La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo y su homólogo francés, Emmanuel Macron, firmaron acuerdos de cooperación bilateral en Palacio Nacional, tras reuniones con funcionarios y empresarios de ambos países. Este apretón de manos transatlántico se centra en ciencia, cultura y diplomacia, prometiendo un intercambio más jugoso que un mercado de trueque.
En conferencia de prensa, destacaron un acuerdo cultural estelar: el intercambio de códices, incluyendo el Códice Azcatitlán, que Francia exhibirá en México el próximo año. Este tesoro histórico, que narra la migración azteca, será una joya para los ojos mexicanos, mientras ambos líderes presumen de fortalecer la “hermandad” entre naciones con más historia que un museo.
Aunque los detalles de los pactos científicos y diplomáticos aún están calientitos como un croissant recién horneado, el foco en cultura ya despierta emoción. Sheinbaum y Macron subrayaron que estas alianzas buscan no solo intercambiar conocimiento, sino también reforzar lazos que trascienden fronteras, como si fueran un puente entre el Zócalo y la Torre Eiffel.
Este intercambio de códices no es solo un gesto simbólico; es un recordatorio de que la historia une más que un meme viral. Mientras Francia y México comparten reliquias, los acuerdos científicos podrían traer innovaciones tan inesperadas como encontrar tacos en París. ¿Qué más nos depararán estos pactos? Por ahora, solo sabemos que el Códice Azcatitlán será la estrella de 2026.
Así que, mientras los presidentes posan para las fotos, nosotros celebramos que la cultura viaje sin pasaporte. ¿Será este el inicio de una amistad más dulce que un macarrón o solo un bonito gesto diplomático? El tiempo, y los códices, lo dirán.

