Claudia Sheinbaum Pardo salió a defender el T-MEC como si fuera el amor de su vida, insistiendo en que a Estados Unidos le conviene seguir en esta relación comercial para no quedar como el Forever Alone de la economía mundial frente a China. Todo esto, mientras Donald Trump lo llamó “irrelevante”. ¡Auch!
En su conferencia mañanera, Sheinbaum dijo estar más segura de la continuidad del tratado que de encontrar Wi-Fi gratis en el desierto. Según ella, las economías de México, Estados Unidos y Canadá están tan pegadas como compañeros de trabajo en un elevador lleno. Destacó la producción de autos y cómo los empresarios gringos defienden el T-MEC con más pasión que un fan en un concierto de Taylor Swift. Incluso presumió que una empresa estadounidense compró una compañía de transformadores en México por una fortuna, como si fuera un capricho de Black Friday.
Por otro lado, Trump soltó ayer que el T-MEC no le hace ni cosquillas a Estados Unidos, aunque Canadá lo quiere mantener como si fuera su manta de seguridad. Esto, apenas un día después de charlar con Sheinbaum sobre seguridad y fentanilo en la frontera, donde ambos se lanzaron flores por los avances, aunque con esa vibra de “podemos hacerlo mejor, eh”.
Sheinbaum insiste en que la integración económica es más fuerte que un matrimonio por conveniencia, y la revisión del tratado con Canadá arranca en enero, con deadline para el 1 de julio de 2026. Mientras tanto, Trump parece listo para swipear left al T-MEC. ¿Se salvará esta relación o terminará en un divorcio comercial épico? Esto está más tenso que un reality show.


