En un giro digno de una película de acción de bajo presupuesto, Culiacán se convirtió en el set de un ataque armado contra los diputados de Movimiento Ciudadano, Sergio Torres Félix y Elizabeth Montoya Ojeda. El gobernador Rubén Rocha Moya, cual director de orquesta, ordenó un operativo épico el 28 de enero para atrapar a los responsables.
La escena fue caótica en el Paseo Niños Héroes, centro de Culiacán, donde los disparos resonaron más fuerte que un karaoke de fin de semana. Los diputados, junto con un escolta que intentó jugar al héroe, resultaron heridos y fueron llevados a hospitales más rápido que un repartidor en hora pico. Rocha Moya, no conforme con solo dar órdenes, llamó al secretario de Seguridad Pública, Oscar Rentería Schazarino, y a la fiscal Claudia Zulema Sánchez para que pusieran turbo a las investigaciones. Hasta el titular de Salud, Cuitláhuac González Galindo, fue enviado a supervisar la atención médica como si fuera un crítico de Yelp.
Mientras tanto, un helicóptero sobrevolaba la zona, haciendo más ruido que un vecino en remodelación. El Grupo Interinstitucional desplegó un operativo por tierra y aire, buscando a los agresores como si fueran el último pedazo de pastel en una fiesta. Tres heridos en total, y la ciudad en vilo, esperando que no sea otro capítulo sin final de esta serie de violencia.
Al final, Rocha Moya prometió que esto no quedará impune, aunque todos sabemos que en Sinaloa, la justicia a veces parece un meme que nadie entiende. ¿Capturarán a los villanos o seguirá el guion sin resolver? Estaremos atentos, con palomitas en mano, a este drama sinaloense.


