
¡Atención, que la tierra se movió en Chiapas! El Servicio Sismológico Nacional (SSN) reportó un sismo de magnitud 4.4 en el municipio de Pijijiapan este 4 de noviembre a las 16:55 horas. Según datos preliminares, el epicentro se ubicó a 119 km al suroeste del municipio, con una profundidad de 18.4 km y coordenadas de 14.946 grados de latitud y -94.015 grados de longitud. Hasta el momento, las autoridades no han informado sobre daños, pero instan a mantenerse atentos a canales oficiales por posibles actualizaciones o medidas.
El SSN aclara que esta información es preliminar y podría ajustarse. También recuerda que los sismos no se pueden predecir, ya que no existe tecnología para anticiparlos. México, por su contexto tectónico, registra decenas de temblores diarios, aunque la mayoría son de baja magnitud e imperceptibles. La intensidad de las sacudidas varía según el tipo de suelo, distancia al epicentro, atenuación sísmica y otras variables geológicas, explican expertos.
El país cuenta con el SSN para medir magnitud y ubicar epicentros, y la Red Acelerográfica Nacional del Instituto de Ingeniería de la UNAM para analizar aceleraciones del suelo en sismos mayores. Jorge Aguirre González, coordinador de Ingeniería Sismológica de la UNAM, destaca la importancia del “efecto de sitio”, cómo responde el terreno a un sismo, ya que no todos los suelos amplifican o atenúan igual. La UNAM señala que existen unas 20 formas de calcular magnitud, mejorando la precisión para ingeniería y protección civil.
México vive en riesgo constante de sismos grandes, como los de 1985 (8.2, Guerrero) y 2017 (7.1, Puebla-Morelos, 369 muertos). El más fuerte fue en 1787 (8.6, Oaxaca), causando un tsunami. Estudios del Cires advierten de posibles temblores de 8.6 o más en la Brecha de Guerrero. ¿Estamos preparados para el próximo gran sismo? ¡A mantener la calma y estar listos, que la tierra no avisa!

