
El gobierno de Suecia dio a conocer el martes una propuesta para que Jesper Brodin, quien actualmente se desempeña como director saliente del grupo que opera la mayoría de las tiendas Ikea, asuma la dirección de la Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR). Esta organización atraviesa una situación crítica, ya que el número de desplazados y refugiados en el mundo se ha incrementado casi al doble en los últimos diez años, mientras que los fondos destinados a la ayuda humanitaria han disminuido de forma considerable, especialmente tras el retorno de Donald Trump a la presidencia de Estados Unidos en 2024.
Filippo Grandi, actual titular de la ACNUR, señaló que la agencia ha tenido que reducir más de un cuarto de su personal desde inicios de este año, lo que representa alrededor de 5,000 empleos menos. En un comunicado oficial, el gobierno sueco argumentó que Brodin es el candidato idóneo para el puesto de Alto Comisionado, destacando la necesidad de un liderazgo innovador que fomente la colaboración entre la cooperación para el desarrollo y el sector empresarial en los esfuerzos humanitarios del futuro.
Benjamin Dousa, ministro sueco de Cooperación Internacional para el Desarrollo, afirmó que una figura con experiencia en el mundo de los negocios fortalecería el sistema de Naciones Unidas frente a los enormes retos actuales. Además, se resaltó que Brodin ha trabajado antes con la ACNUR en iniciativas relacionadas con programas de empleo para refugiados. Como director general de Ingka Group desde 2017, Brodin dejará su posición en las próximas semanas, aunque seguirá vinculado a la empresa hasta febrero de 2026. Su sucesor, el español Juvencio Maeztu, asumirá el control del grupo el 5 de noviembre.
El proceso para designar al nuevo responsable de la ACNUR debe concluir antes de que termine el año. La ONU mantiene en reserva los nombres de los aspirantes, cuyo plazo para postularse finalizó el 6 de octubre.

