¡Atención, caseros de la CDMX! La Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) dijo «hasta aquí» a los aumentos de renta salvajes. Este 25 de febrero, resolvieron que el límite al incremento, ligado a la inflación anual del Banco de México, es más constitucional que un taco al pastor. Todo para proteger el derecho a la vivienda y frenar la gentrificación que convierte colonias en parques temáticos para hipsters.
Con el Amparo en Revisión 546/2025, el Pleno confirmó que el artículo 2448 D del Código Civil de la CDMX no deja que las rentas suban más que la inflación del año previo. Nada de jugar al Monopoly con los inquilinos. La Corte aclaró que esto no mata la libertad contractual ni el derecho a la propiedad; simplemente evita que los caseros actúen como si fueran brokers de Wall Street. Puedes fijar la renta inicial como quieras, pero los aumentos anuales no pueden ser más locos que un meme viral.
Además, la SCJN dio luz verde al Registro Digital de Contratos de Arrendamiento del Gobierno de la CDMX, pero con reglas claras. Solo se guardará lo básico: monto de renta, incremento anual, colonia y alcaldía. Nada de husmear en si tu depa tiene vista al caos o si la garantía fue un riñón. Todo con estricta confidencialidad, porque nadie quiere que su casero sea el próximo leak de internet.
En resumen, la Corte puso un freno a los aumentos desmedidos y a la tentación de convertir contratos en reality shows. ¿Caseros enojados? Tal vez. ¿Inquilinos celebrando? Seguro. Esto es más justo que dividir la cuenta en una peda grupal.


