La Tierra está más caliente que un chiste picante en un grupo de WhatsApp, según la Organización Meteorológica Mundial (OMM). En 2025, el calor acumulado batió récords, y las consecuencias podrían durar más que un mal tatuaje: cientos o miles de años. António Guterres, jefe de la ONU, no se anda con rodeos: el clima está en emergencia total.
Por primera vez, el informe anual de la OMM incluye el desequilibrio energético terrestre, que mide cómo entra y sale la energía del planeta. Spoiler: no está balanceado. Los gases de efecto invernadero como CO2 y metano están atrapando calor como un abrazo incómodo, calentando océanos, derritiendo glaciares y rompiendo récords desde 1960, con 2025 como el clímax. Celeste Saulo, de la OMM, advierte que la humanidad está jugando con fuego y pagaremos el precio por milenios.
Entre 2015 y 2025 se registraron los 11 años más cálidos de la historia, con 2025 en el podio como segundo o tercer más caliente, 1.43 °C por encima del promedio de 1850-1900. El 2024, gracias a El Niño, sigue siendo el campeón del calor. Fenómenos extremos como lluvias torrenciales y ciclones han dejado caos global, mientras el nivel del mar subió casi 11 cm desde 1993. El océano, que absorbe el 91% del calor extra, también alcanzó máximos históricos en 2025.
El hielo de la Antártida y Groenlandia se despide más rápido que un ligue de una noche, y el Ártico tuvo su mínima extensión. La Niña enfría un poco el panorama, pero un posible El Niño en 2027 podría recalentar el drama. Guterres lo dice claro: el caos climático acelera y cualquier retraso es una sentencia. ¿Apagamos el horno o seguimos asándonos?


