
¡Vecinos de Nezahualcóyotl, cuidado con encender un cerillo! Personal de Petróleos Mexicanos (Pemex) y autoridades del Estado de México descubrieron una toma clandestina de turbosina en un domicilio de la Avenida Central, colonia Joyas de Aragón, entre las estaciones Villa de Aragón y Nezahualcóyotl de la Línea B del Metro. El hallazgo, realizado el martes 11 de noviembre a las 18:00 horas, no dejó lesionados, pero sí muchas cejas levantadas.
Todo empezó con una denuncia ciudadana por un olor a combustible que parecía gritar “¡esto no es normal!”. Al inspeccionar, Pemex notó una baja de presión en el ducto y encontró mangueras que iban del ducto a un domicilio particular, como si alguien hubiera montado una gasolinera casera para aviones. Dentro no había nadie, solo el aroma a turbosina que delataba el negocio turbio. La cantidad extraída aún es un misterio.
El operativo, un desfile de uniformes, incluyó a la Fiscalía Especializada en Robo de Vehículos del Estado de México, la Secretaría de Seguridad estatal y Seguridad Física de Pemex. Juntos, clausuraron la conexión ilegal y aseguraron la zona, evitando que este “aeropuerto improvisado” se convirtiera en un desastre. El dueño del inmueble, cuyo nombre no se reveló, juró que rentó el local a unos supuestos vendedores de artículos de limpieza. ¿Jabón con olor a jet? Suena a excusa de telenovela.
Ubicado en una zona concurrida, cerca del Metro, este hallazgo pudo haber sido una bomba de tiempo. Mientras las autoridades terminan de sellar el sitio, los vecinos respiran aliviados, pero con una duda: ¿quién necesita turbosina en el patio? Mejor no preguntar y seguir caminando.

