Semana Santa arrancó con un viacrucis vial en la Ciudad de México y el Estado de México. Este 27 de marzo, las autopistas están más congestionadas que un grupo de WhatsApp familiar. En la México-Puebla, kilómetro 22, dirección CDMX, hay reducción de carriles por mantenimiento, y el tráfico está tan parado que podrías bajarte a hacer yoga en el asfalto.
La caseta de Tlalpan en la México-Cuernavaca fue un drama aparte: manifestantes la cerraron en ambos sentidos, pero ya se retiraron y la circulación reabrió, aunque con carga vehicular más pesada que un camión de mudanza. Si vas por ahí, mejor toma el Viaducto Elevado Tlalpan o la carretera libre federal para no quedarte atrapado en este embotellamiento bíblico. La México-Cuernavaca, por su parte, sigue saturada, al igual que la México-Querétaro rumbo a la caseta de Tepotzotlán, gracias al éxodo vacacional.
Más caos: en la autopista Chamapa-Lechería, kilómetro 13, dirección Chamapa, a la altura de la Plaza de Cobro Madín en Atizapán, el tráfico está intenso sin incidentes, pero igual te hará rezar por paciencia. En la Autopista Urbana Sur, a la altura de Cuicuilco dirección Norte (San Jerónimo), un vehículo detenido complica todo; ya enviaron apoyo, pero lleva tu playlist más larga. En la alcaldía Cuauhtémoc, la circulación en Diagonal 20 de Noviembre, entre Isabel la Católica y 5 de Febrero, reabrió tras otra protesta.
¿Un tip? Mantente al tanto de cierres y manifestaciones, porque hoy las calles están más impredecibles que un sorteo de lotería. Si puedes, evita salir o carga con snacks y buena vibra. Esto no es tráfico, es una penitencia de Semana Santa en cuatro ruedas.


