¡Terror en la arena de Sídney! Dos hombres, padre e hijo de origen paquistaní, desataron el caos en Bondi Beach, una de las playas más icónicas de Australia, al matar a tiros a 15 personas durante una celebración de Janucá. Lo que debía ser una festividad judía se convirtió en una pesadilla calificada como “terrorista” y “antisemita” por las autoridades.
La policía de Nueva Gales del Sur actualizó el saldo de víctimas de 11 a 15 fallecidos, además de uno de los atacantes, el hombre de 50 años, quien murió en el tiroteo. Su hijo, de 24 años, está hospitalizado. El comisario Mal Lanyon confirmó los detalles en rueda de prensa, mientras 42 personas permanecen internadas. Unas 1,000 personas estaban en la playa cuando los disparos resonaron como en una película de guerra. Testigos como Camilo Díaz, un estudiante chileno de 25 años, describieron el horror: “Parecía un arma potente, solo bang, bang, bang por 10 minutos”.
Marcos Carvalho, un residente local de 38 años, relató cómo dejó todo atrás, incluso sus chanclas, al correr despavorido tras escuchar entre 40 y 50 disparos. Grace Mathew, otra vecina, también vio a la gente huir en pánico. En medio del caos, un héroe anónimo forcejeó con uno de los agresores, quitándole el arma y salvando vidas. Mientras, Benjamin Netanyahu criticó a Australia por reconocer al Estado palestino y su supuesta “tibieza” contra el antisemitismo.
Este ataque ha dejado a Sídney temblando. Bondi Beach, un lugar de sol y surf, ahora es sinónimo de tragedia. ¿Cómo sanará Australia esta herida en plena temporada festiva? El horror sigue resonando como las olas.


