¡El dolor se mezcla con la furia en República Dominicana! Familiares de las víctimas del derrumbe del club Jet Set clamaron justicia este lunes, a días del primer aniversario de la tragedia que mató a 236 personas, incluido el ícono del merengue Rubby Pérez. El 8 de abril de 2025, el techo del local se vino abajo durante un concierto, convirtiendo la fiesta en un desastre.
Fuera de la sala de audiencias, los gritos resonaban como en un reality show. «¡Son unos criminales, unos asesinos!», vociferaban contra Antonio Espaillat, dueño del club, y su hermana Maribel, administradora. Entre los dolientes estaba Juanita Brea, madre de Nelfisis Sánchez Brea, quien celebraba su cumpleaños con su esposo, el exgrandeliga Tony Blanco. Ambos perecieron, dejando un bebé huérfano. «Necesito que paguen, como yo he llorado todos los días. No sé qué le diré a su hijo mañana», soltó Brea a la AFP, con el corazón en la mano.
Los hermanos Espaillat, acusados de homicidio involuntario, fueron liberados bajo fianza de 842,500 dólares. «¡Había que ponerles alfombra roja!», ironizó Brea mientras los veía entrar al juzgado. Ella les encaró de frente: «Sabían que eso iba a caer y no hicieron nada». La Fiscalía los acusa de sobrecargar el techo con equipos de aire y depósitos de agua sin estudios técnicos, ignorando advertencias por ahorrar unos pesos. ¡Un desastre anunciado!
El cargo podría llevarlos a prisión de tres meses a dos años, pero para las familias eso no basta. La próxima audiencia será el 20 de abril. ¿Habrá justicia o solo más lágrimas? Esto tiene más giros que un baile de merengue en noche de tragedia.


