
El gobernador de Chiapas, Eduardo Ramírez, a través de la secretaria general de Gobierno de Chiapas, Patricia del Carmen Conde Ruiz, enfrenta señalamientos por presuntamente proteger y favorecer a constructores ligados al Partido Revolucionario Institucional (PRI) en la asignación de obras públicas del estado y de diversos municipios de esa entidad.
Según denuncias, cercana colaboradora del gobernador de Chiapas, es exmilitante del PRI encabezaría una red de corrupción que incluye a exfuncionarios priistas, quienes operan como sus asesores y se benefician con contratos inflados, afectando el erario público de municipios como Bella Vista, Frontera Comalapa y del gobierno de Chiapas.
Campesinos de Bella Vista han denunciado públicamente las imposiciones de Conde Ruiz, acusándola de asignar obras a constructoras cercanas a ella y a su círculo priista, con costos inflados hasta en un 50%.
Durante una marcha reciente, los habitantes exhibieron listados de obras y constructoras, señalando directamente a la secretaria como presunta dueña de una constructora que opera en la región.
Además entre los nombres mencionados figuran Hugo Mauricio Pérez Anzueto, Anibal Roblero González y Federico Ruiz Gamborino, todos vinculados al exlíder priista Roberto Albores Gleason, quien sería el principal respaldo político de Conde Ruiz.


