En un video que se viralizó más rápido que un meme de gatitos, David Estévez Gamboa, líder de la Asociación Nacional de Transportistas (ANTAC), soltó la noticia bomba: transportistas y agricultores preparan un paro nacional que podría dejar al país más inmóvil que un coche sin batería. La fecha marcada es el 6 de abril, justo después de Semana Santa, para no arruinarle el puente a los vacacionistas.
Estévez Gamboa acusó a las autoridades de no cumplir acuerdos previos, a pesar de mesas de diálogo con la Secretaría de Gobernación. Los problemas sin resolver incluyen inseguridad en carreteras más peligrosa que un reality de supervivencia, extorsión descarada y cero apoyos al campo. “No vemos claro”, dijo, como quien busca una linterna en un apagón. Otro golpe es el aumento del combustible, con precios que podrían llegar a 40 o 50 pesos por litro si no se reduce el Impuesto Especial sobre Producción y Servicios. Eliminarlo, asegura, salvaría la economía de los transportistas que viven pegados al surtidor.
Este paro no es solo de camioneros; los agricultores también se unen, y juntos podrían desquiciar cadenas de suministro y distribución, paralizando la economía nacional. “El día 6 paralicemos todo, absolutamente todo”, llamó Estévez, como un general convocando a la batalla. La protesta busca presionar al gobierno tras la falta de soluciones.
Más detalles sobre rutas y puntos de manifestación se revelarán pronto. Mientras tanto, México se prepara para un frenón que podría ser más impactante que un plot twist de telenovela. ¿Responderán las autoridades o será un choque frontal con estos sectores clave? El 6 de abril promete ser un día de alto voltaje.


