En un giro más dramático que un final de desfile, un tranvía en Milán se salió de las vías este viernes y se estrelló contra un edificio, dejando dos muertos y 38 heridos. El accidente, cerca del centro de la ciudad durante la Semana de la Moda, tiene a todos preguntándose: ¿qué demonios pasó?
La policía aún no sabe por qué el tranvía decidió tomar un “atajo” tan desastroso, pero una investigación inicial apunta a que el conductor no activó un cambio de vía, según medios locales. El alcalde Giuseppe Sala, en el lugar del caos, descartó fallos técnicos y señaló al conductor como posible culpable. Testigos dicen que el vehículo iba a toda marcha, aunque no está claro si superaba los 50 km/h permitidos. Un transeúnte, Valerio Gaglione, describió escenas dignas de película de terror: un hombre atrapado bajo el tranvía y un anciano cubierto de sangre dentro del vagón. Una de las víctimas, un italiano de unos 60 años, y la otra, un inmigrante residente, perdieron la vida; una arrollada y la otra como pasajero, precisó Sala.
La primera ministra Giorgia Meloni envió su pésame, mientras una testigo, Anna, de 27 años, relató a la prensa el “ruido enorme” que escuchó desde su oficina, al ver cómo el tranvía amarillo y blanco irrumpió en una tienda como un toro en una cristalería. En pleno casco histórico, el vehículo quedó atravesado en la calle como un accesorio fuera de lugar.
Mientras Milán llora esta tragedia, uno no puede evitar pensar que este tranvía se robó el show de la moda, pero de la peor manera posible.


