El Estado de México se pone las pilas con el Tren Ligero Texcoco-La Paz, un proyecto del SITRAMyTEM y la Secretaría de Movilidad (Semov) que promete conectar la región oriente con la Línea A del Metro de la CDMX. Pero no todo es miel sobre hojuelas: los pobladores de Chicoloapan ya están sudando frío con notificaciones de desalojo.
La Semov arrancó el proceso en julio de 2025 con la licitación LP-SITRAMYTEM-GIDEM-11-2025, y el cronograma apunta a terminar la obra en 2027, beneficiando a Texcoco, Chicoloapan, Chimalhuacán y La Paz. Actualmente, están en la fase de estudios de ingeniería y análisis costo-beneficio, invirtiendo seis millones de pesos entre agosto y diciembre de 2025. Si todo sale según el plan, las obras civiles despegarán en 2026. Sin embargo, a finales de diciembre, habitantes de Chicoloapan denunciaron en redes sociales haber recibido avisos para desalojar terrenos en el derecho de vía del tren, con solo 10 días de plazo antes de multas o demoliciones. Ni el gobierno estatal ni el municipio han soltado prenda sobre estas quejas.
El presidente municipal, Javier Mendoza, solo ha confirmado en redes la coordinación entre los tres órdenes de gobierno para liberar vías, incluyendo el puente de Piedras Negras, y promete “movilidad segura y eficiente”. Mientras, el SITRAMyTEM se encarga de actualizar los avances técnicos.
¿Será este tren un salvavidas para el tráfico o un boleto directo al drama vecinal? Por ahora, los pobladores están más nerviosos que pasajero en hora pico. Esto pinta para un viaje con más baches que una carretera olvidada.


