¡Drama internacional en el menú! Donald Trump, desde el lujoso Air Force One, soltó que está “hablando con Cuba” y les pide “alcanzar un acuerdo” como si fuera un trato en un reality show. Pero Miguel Díaz-Canel, presidente cubano, le dio un portazo digital en X: “No hay conversaciones con EE. UU., solo contactos técnicos migratorios”. ¡Toma esa, Don!
Trump, que no se queda callado ni en un monasterio, subió el tono tras la captura de Nicolás Maduro, el exmandatario venezolano y compadre de Cuba. En Truth Social gritó: “¡No más petróleo ni dinero para Cuba: CERO!”. Y remató con un ultimátum estilo película de acción: “Les sugiero encarecidamente un acuerdo, antes de que sea demasiado tarde”. ¿Acuerdo sobre qué? Ni idea, el hombre es más misterioso que un final de serie de Netflix.
Díaz-Canel, en plan profesor de historia, replicó en X que Cuba cumple los Acuerdos Migratorios bilaterales y que las relaciones con EE. UU. deben basarse en derecho internacional, no en amenazas ni coerción económica. Vamos, que no se deja intimidar ni por un tuit con mayúsculas. Mientras, Trump soltó una perla en X, compartiendo un comentario random que sugiere a Marco Rubio como presidente de Cuba, y añadió: “¡Suena bien para mí!”. ¿En serio, Don? ¿Un reality caribeño?
Esto parece un culebrón donde nadie se pone de acuerdo ni en el guion. ¿Habrá trato o seguirá el bloqueo verbal? Por ahora, Díaz-Canel se planta firme y Trump lanza indirectas como confeti en carnaval. ¡Que alguien traiga las palomitas!


