
Donald Trump, el presidente de Estados Unidos, declaró que el reconocimiento «unilateral» del Estado palestino por parte de más de una decena de países en días recientes equivale a una «recompensa» para «los terroristas de Hamás», alineándose con los planteamientos del Gobierno de Benjamin Netanyahu. «En lugar de ceder a las peticiones de rescate de Hamás, quienes quieren la paz deberían unirse bajo un único mensaje: liberad ya los rehenes», expresó Trump este martes durante su esperado regreso a la Asamblea General de la ONU, que esta semana recibe la reunión anual de líderes globales.
Estados Unidos no asistió el lunes a la conferencia dedicada a la solución de dos Estados promovida por Francia y Arabia Saudí, de la cual emergió una reciente serie de reconocimientos a Palestina como Estado. Israel tampoco participó, manifestando críticas hacia tales propuestas. Trump se declaró «comprometido» con las discusiones sobre un cese al fuego entre Israel y Hamás, aunque ha responsabilizado al grupo palestino por rechazar «reiteradamente» un pacto que él prometió antes de su retorno a la Casa Blanca en enero pasado.
Trump también creyó que solucionar el conflicto en Ucrania resultaría «más fácil», según admitió este martes, pero ha culpado a Rusia por prolongar una guerra que «debería haber sido cuestión de días» y emitió advertencias sutiles contra naciones como China e India que podrían «financiar» el conflicto. El magnate republicano advirtió que, «si Rusia no está preparada para llegar a un acuerdo y acabar la guerra, Estados Unidos está preparado para imponer un paquete muy contundente de aranceles», aunque indicó que para su efectividad, Europa debería adoptar «las mismas medidas exactas». «Están mucho más cerca. Nosotros tenemos un océano de por medio», comentó Trump, quien acusó a los países europeos de continuar adquiriendo petróleo y gas de Rusia «mientras luchan» del lado de Ucrania. «Fue muy vergonzoso para ellos cuando lo descubrí», agregó, ante la presencia de los presidentes del Consejo y de la Comisión Europea, António Costa y Ursula von der Leyen, respectivamente. «Tienen que dejar inmediatamente de comprar energía a Rusia. De lo contrario, vamos a malgastar todos el tiempo». Trump anunció que abordará el asunto este martes con «todos los países europeos» congregados en Nueva York.
En su discurso, Trump examinó diversas amenazas a la seguridad mundial o de Estados Unidos, entre ellas el tráfico de drogas y específicamente los «grandes cargamentos» procedentes de Venezuela. Enmarcó en esta estrategia la clasificación de varios cárteles como organizaciones terroristas y el empleo del «poder supremo de Estados Unidos» para «destruir» a traficantes y terroristas, refiriéndose a los bombardeos contra lanchas que transportaban droga. Dirigiéndose a las redes «lideradas por Nicolás Maduro» y a cualquier otra banda que intente ingresar sustancias ilegales en Estados Unidos, afirmó: «Apagaremos vuestra existencia».
Trump afirmó que Estados Unidos ha pasado de ser «el hazmerreír del mundo» a un país «respetado», como se evidenció en la reciente cumbre de líderes de la OTAN. «Todos los países accedieron a petición mía a elevar del 2 al 5 por ciento el gasto en defensa», destacó en la principal tribuna de la ONU. Considera que Estados Unidos vive su «edad dorada» tras cuatro años de «debilidad» y «calamidad económica» bajo la Administración de Joe Biden, y mencionó entre los sectores a desarrollar el de la energía, con la idea de apartarse de las «falsamente llamadas renovables», que «no funcionan» y «son demasiado caras».
Además, defendió el control migratorio con un «mensaje muy simple»: «Si vienes ilegalmente a Estados Unidos, vas a ir a la cárcel o volver por dónde has venido o incluso más lejos». Invitó a otros países a imitar estas políticas, con referencias particulares a Europa, por la cual expresó estar «preocupado». «Europa está en graves problemas. Están sufriendo una invasión de una fuerza de inmigrantes ilegales como nunca antes», manifestó Trump, quien reiteró sus ideas que asocian la inmigración con la delincuencia durante su intervención.
Trump culpó a la ONU de la «crisis de inmigración descontrolada», considerándola el «mejor ejemplo» de que Naciones Unidas «no resuelve problemas y a menudo crea otros nuevos». En varios instantes, usó inconvenientes técnicos con una escalera mecánica y el ‘teleprompter’ del discurso como ilustración de elementos que requieren «arreglo». Por otra parte, anunció que impulsará un nuevo sistema de verificación internacional para frenar las amenazas de armas biológicas, basado en la Inteligencia Artificial y «en el que todo el mundo pueda confiar». Según él, «muchos países desarrollan investigaciones extremadamente peligrosas», algo «increíblemente peligroso» que relacionó con la pandemia de Covid-19, reviviendo la teoría del origen en un laboratorio y de que el virus surgió de «experimentos imprudentes».

