
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, lanzó este lunes una fuerte advertencia contra Hamás, afirmando que podrían ser “erradicados” si no respetan el acuerdo de alto el fuego y no actúan de manera adecuada. Durante un encuentro con la prensa en la Casa Blanca, Trump señaló con firmeza: “Tienen que comportarse bien, y si no lo hacen, serán eliminados por completo. Podemos lograrlo y tenemos los medios para hacerlo”.
El mandatario abogó por ofrecer una alternativa, expresando su deseo de que disminuya la violencia, aunque no dudó en calificar a Hamás como un grupo con un historial de agresiones. “Esperamos que haya menos violencia, pero son personas violentas, como todos saben. Hamás ha mostrado mucha violencia”, afirmó. Además, destacó que el grupo ya no cuenta con el respaldo de Irán ni de ningún otro aliado, según sus palabras: “No tienen el apoyo de Irán. No tienen el de nadie”.
Al ser cuestionado sobre si sus declaraciones implicaban una posible intervención militar directa de Estados Unidos, Trump lo negó de inmediato. Explicó que varios países lo han contactado tras los ataques de Hamás, manifestando su disposición a intervenir y manejar la situación. “Hay muchas naciones que me han llamado para decirme que estarían encantadas de involucrarse y resolver el problema”, aseguró. También mencionó a Israel como un actor dispuesto a actuar rápidamente si él lo solicitara. “Podría decirles ‘adelante, encárguense’, y lo harían en dos minutos, pero por ahora no hemos dado esa instrucción”, aclaró.
En el mismo día, Trump recibió en la Casa Blanca al primer ministro australiano, Anthony Albanese, con quien discutió temas prioritarios de la relación bilateral, incluyendo la venta de submarinos y el comercio de minerales y tierras raras como puntos centrales de la agenda.

