
Estados Unidos se encuentra en un «conflicto armado» con los cárteles del narcotráfico, según afirmó Donald Trump en una carta enviada por el Pentágono al Congreso con el propósito de justificar legalmente las recientes operaciones realizadas frente a las costas de Venezuela. Este documento, al que tuvo acceso la AFP a través de una fuente parlamentaria que prefirió mantenerse en el anonimato, se divulga tras el despliegue a finales de agosto de varios buques en el mar Caribe y la destrucción de cuatro lanchas presuntamente vinculadas al narcotráfico, un incidente que, según Trump, dejó al menos 17 fallecidos.
La Constitución de Estados Unidos estipula que solo el Congreso tiene la autoridad para declarar la guerra, por lo que esta declaración podría ser un intento de la administración Trump de legitimar las acciones llevadas a cabo en el Caribe. En la carta, revelada inicialmente por el New York Times, el Pentágono señala que los cárteles dedicados al narcotráfico han evolucionado en las últimas décadas, volviéndose «más armados, mejor organizados y violentos», y que son responsables de «causar directa e ilegalmente la muerte de decenas de miles de ciudadanos estadounidenses cada año».
«En respuesta, considerando el impacto acumulado de estos actos hostiles contra los ciudadanos e intereses de Estados Unidos y de países aliados, el presidente ha determinado que Estados Unidos está inmerso en un conflicto armado no internacional con estas organizaciones terroristas designadas», detalla el memorando. Por ello, «el presidente ha instruido al ministerio de Guerra para que lleve a cabo operaciones contra ellas de acuerdo con el derecho de los conflictos armados», agrega el Pentágono, concluyendo con un reconocimiento al «apoyo del Congreso en estas acciones».
Washington ha señalado al presidente venezolano Nicolás Maduro y a su gobierno como líderes de una extensa red de tráfico de drogas hacia Estados Unidos. Caracas, por su parte, ha rechazado categóricamente estas acusaciones y, en reacción al despliegue estadounidense, calificado como una «amenaza militar», ha realizado ejercicios militares y movilizado reservistas y milicias. Además, el ministro de Defensa venezolano denunció el jueves el sobrevuelo de cinco aviones de combate estadounidenses cerca de las costas del país.

