
¡Prepárense para el gran final de esta telenovela presupuestaria! Donald Trump está listo para firmar este miércoles una ley que termine el cierre gubernamental más largo de EE. UU., con 43 días de puro caos, según su portavoz Karoline Leavitt. El presidente quiere acabar con este desastre que culpa a los demócratas, y espera estampar su firma esta noche.
Leavitt, en una rueda de prensa, lanzó dardos sarcásticos, acusando a los demócratas de estirar este “shutdown”, iniciado el 1 de octubre, como chicle viejo para ganar puntos en las elecciones de noviembre. Mientras tanto, en la Cámara de Representantes, donde los republicanos tienen una mayoría más frágil que un castillo de naipes, se espera una votación esta tarde. Los demócratas, buscando extender subsidios para seguros médicos, solo recibieron un “ya veremos” como consuelo.
El cierre ha sido un circo de tres pistas: aeropuertos en caos por falta de controladores, agencias públicas paralizadas como si estuvieran en hibernación, y lo peor, las estadísticas de inflación y empleo de octubre podrían haberse perdido en el limbo. Leavitt advirtió que los informes del IPC y mercado laboral, previstos para el 7 de noviembre y esta semana, quizás nunca salgan a la luz. ¿Daño permanente al sistema estadístico? Eso parece.
Así que, mientras Trump calienta su pluma, el país respira hondo esperando el fin de esta pesadilla. ¿Los demócratas? Digamos que su plan fue menos genio político y más tropiezo épico. Que alguien prepare el meme, porque este cierre merece un lugar en la historia… de las metidas de pata.

