¡Minneapolis está que arde y no por un mal chili! Donald Trump amenazó ayer con desplegar militares en esta ciudad de Minnesota, donde las protestas contra el Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE) se han disparado. Todo explotó tras dos incidentes que tienen a la gente más furiosa que un conductor en hora pico.
La chispa inicial fue la muerte de una mujer estadounidense de 37 años a manos de un agente de ICE la semana pasada. Pero el miércoles por la noche, la cosa se puso aún más fea: un agente hirió de bala a un venezolano durante un altercado frente a una residencia en el norte de la ciudad. Según el jefe de policía local, Brian O’Hara, hubo un forcejeo y el agente federal disparó su arma. Ahora, el herido está en el hospital y la calle está más caliente que un sartén olvidado.
Trump, nunca tímido para echar leña al fuego, usó su red Truth Social para soltar una advertencia digna de película de acción. Dijo que si los “políticos corruptos de Minnesota” no controlan a los “agitadores profesionales” y “ insurrectos” que atacan a los “patriotas del ICE”, invocará el Acta Insurreccional. Traducción: piensa enviar militares a poner orden como si fuera un reality de disciplina extrema.
Mientras la ciudad hierve con pancartas y gritos, el ICE se ha convertido en el villano de esta trama. ¿Logrará Trump calmar las aguas con botas en el suelo o solo avivará más el caos? Esto está más tenso que un mal chiste en una reunión familiar.


