¡Gasolina por las nubes y Trump de fiesta! El presidente de EE. UU. soltó en redes que el aumento del petróleo, disparado por la guerra contra Irán, es una mina de oro para el país. Con precios trepando un 9% a 100 dólares por barril, dice que ser el mayor productor mundial les llena los bolsillos. ¿Armas nucleares iraníes? Esa es la prioridad, asegura.
El conflicto, que involucra a EE. UU. e Israel contra Irán, está más caliente que un motor en verano. Dos petroleros se convirtieron en barbacoa en un puerto iraquí, presuntamente por botes iraníes cargados de explosivos, mientras decenas de buques están atrapados por el cierre del estrecho de Ormuz. Es como un reality show marítimo, pero sin premio final.
Sin embargo, no todos aplauden el entusiasmo de Trump. El senador demócrata Mark Kelly, posible candidato presidencial para 2028, lo acusó de solo pensar en los ricos. En X, Kelly escribió que los trabajadores estadounidenses sufren por esta guerra, mientras las grandes petroleras se frotan las manos con los precios de la gasolina. Los representantes demócratas Mark Pocan y Don Beyer también le tiraron dardos, diciendo que Trump ignora a la gente común. El senador republicano Thom Tillis agregó que, aunque la Casa Blanca ve el panorama general, la mayoría lidia con presupuestos semanales ajustados.
Mientras, los precios de la gasolina llevan 13 días subiendo, a pesar de que más de 30 países, incluyendo EE. UU., liberaron 400 millones de barriles de reservas mundiales. ¿Aliviará esto el bolsillo o solo es un parche? Parece que esta guerra tiene más giros que un tanque en el desierto.


