¡Fin de la tormenta en Minnesota! El zar fronterizo Tom Homan anunció este jueves que el gobierno de Donald Trump da por terminado el operativo especial contra la inmigración ilegal en el estado, tras semanas de caos, enfrentamientos y la trágica muerte de dos activistas, Renee Good y Alex Pretti, por disparos de agentes federales en enero. Desde diciembre, miles de agentes llegaron a Mineápolis para redadas masivas, desatando protestas y violencia diaria.
En rueda de prensa en la capital estatal, Homan confirmó que, con el aval de Trump, la operación concluye. “Ya se inició una reducción significativa esta semana y continuará la próxima”, aseguró, aunque dejó la puerta abierta a nuevos despliegues en otras ciudades. Los agentes serán reubicados a sus bases o a zonas donde “se los necesite”, manteniendo el cumplimiento de las leyes migratorias. Sin embargo, la desconfianza persiste. Molly, residente de 42 años, dijo a AFP: “No me lo creo. Hicieron lo mismo en Los Ángeles el verano pasado con maniobras de relaciones públicas”.
Mineápolis, ciudad “santuario” gobernada por demócratas, no colabora con agencias federales como ICE. El alcalde Jacob Frey calificó la operación de “catastrófica” para vecinos y negocios, mientras el gobernador Tim Walz se mostró “cautelosamente optimista”. Los demócratas exigen reformas a ICE, como prohibir patrullas móviles y máscaras a agentes, quienes según el DHS las usan para evitar hostigamiento. Esto, sumado a desacuerdos presupuestarios con republicanos, podría provocar un cierre gubernamental parcial desde el viernes.
Casos como el de Liam Conejo, un niño ecuatoriano de cinco años detenido con su padre indocumentado y liberado bajo fianza en Texas, han avivado la indignación. ¿Será este el fin del drama o solo un cambio de escenario? Esto sigue más incierto que un pronóstico del tiempo.


