
Donald Trump, presidente de Estados Unidos, afirmó que las negociaciones para una segunda etapa del acuerdo de paz entre Israel y Hamás «han comenzado», en sus primeras declaraciones tras llegar a Egipto para participar en la firma simbólica de este pacto. Este acuerdo ya se ha materializado este lunes con un intercambio de rehenes y presos. «Ha empezado. Hasta donde yo entiendo, la segunda fase ha comenzado», señaló Trump a los medios junto al presidente egipcio, Abdelfatá al Sisi, añadiendo que las fases del proceso están, en cierto modo, «un poco entremezcladas».
El líder estadounidense, quien ha sido el principal promotor de este plan de paz, recibió elogios de Al Sisi, quien lo describió como el «único capaz de poner fin a la guerra» entre Israel y el Movimiento de Resistencia Islámica (Hamás). Esto ocurrió poco después de que Trump aterrizara en Sharm el Sheij, una localidad egipcia donde se celebra la cumbre para formalizar el alto el fuego en Gaza. Al Sisi destacó la importancia de «consolidar el alto el fuego y garantizar que se mantenga y perdure», con el objetivo de devolver los restos de los fallecidos a sus familias, incrementar la ayuda humanitaria y trabajar de cerca en el monitoreo del cese de hostilidades.
Por su parte, Trump calificó a Al Sisi como un «líder poderoso» y resaltó el papel clave de Egipto en el proceso. «Hamás respeta a este país y respeta a los líderes egipcios. Ha jugado un papel muy importante. Lo aprecio mucho», afirmó, destacando además la «muy buena química» entre ambos. No es la primera vez que Sharm el Sheij se convierte en un centro de la diplomacia internacional. En 1999, el entonces primer ministro israelí, Ehud Barak, y el expresidente de la Autoridad Palestina, Yasser Arafat, se reunieron allí. Un encuentro similar tuvo lugar en 2005 entre el ex primer ministro israelí Ariel Sharon y el actual presidente de la Autoridad Palestina, Mahmud Abbas, marcando el fin de la Segunda Intifada. Además, en 1979, Israel y Egipto firmaron un controversial acuerdo de paz, criticado por países árabes, que permitió la devolución de la península del Sinaí, ocupada por Israel tras la Guerra de los Seis Días en 1967 y limítrofe con la Franja de Gaza.

