¡Agárrense, que esto parece un videojuego de guerra naval! El ejército de EE. UU. anunció que este lunes hundió tres lanchas cargadas de presuntas drogas en el Pacífico oriental, dejando ocho “narco-terroristas” fuera de juego. Bajo el mando de Pete Hegseth en el Pentágono, la campaña antidroga ya suma 95 muertos y 26 embarcaciones convertidas en chatarra desde septiembre.
Según el Comando Sur, que presumió el ataque en X como si fuera un reel de TikTok, las lanchas navegaban por rutas clásicas de narcotráfico. Publicaron un video donde se ven los botes flotando tranquilos antes de ser convertidos en confeti acuático: tres tipos en la primera, dos en la segunda y tres en la tercera. Es como un reality show, pero con explosiones en lugar de drama romántico.
Este circo naval incluye un despliegue militar de película en el Caribe, con el portaaviones más grande del mundo y buques de guerra paseándose como si fueran influencers en un yate. Donald Trump jura que todo esto es para frenar el narcotráfico, mientras Nicolás Maduro, desde Venezuela, grita que es un plan para sacarlo del poder más obvio que un spoiler en el título de una película.
La pregunta del millón es si esto realmente corta el flujo de drogas o solo es un espectáculo para ganar likes en la política internacional. Mientras tanto, el Pacífico se está convirtiendo en un campo de tiro más concurrido que un gimnasio en enero. ¿Seguirán los ataques o alguien pedirá una tregua antes de que esto se vuelva una saga interminable?


