El jefe de Derechos Humanos de la ONU, Volker Turk, lanzó este viernes un llamado urgente al gobierno de Donald Trump para que sus políticas migratorias no parezcan un guion de película de acción barata. Turk denunció arrestos violentos en hospitales, iglesias, mezquitas e incluso hogares, solo por sospechas de ser migrantes indocumentados.
En Minneapolis, unos 3,000 agentes federales enmascarados y armados hasta los dientes han convertido la ciudad en un set de filmación de “Rambo”. Acorralan a sospechosos como si fueran villanos de cómic, aunque a veces atrapan a ciudadanos estadounidenses o migrantes legales. El colmo fue el 7 de enero, cuando un agente mató a Renee Good, una madre de tres hijos y ciudadana estadounidense de 37 años. La ciudad está que arde, mientras el vicepresidente JD Vance culpa a “agitadores de extrema izquierda” y funcionarios locales por el caos, como si estuviera narrando una conspiración de Netflix.
Turk criticó el uso de fuerza desproporcionada, diciendo que solo debería aplicarse como último recurso ante amenazas inmediatas. También señaló que muchos detenidos no tienen acceso a asesoría legal y pidió una investigación independiente por las 30 muertes bajo custodia en 2025 y seis más este año. Además, condenó la retórica que pinta a migrantes como delincuentes o cargas, avivando hostilidad xenófoba.
¿Escuchará Trump este tirón de orejas internacional o seguirá jugando a sheriff del Viejo Oeste? Esto tiene más tensión que un reality show donde todos pierden. La ONU espera respuestas, pero por ahora, Minneapolis parece el epicentro de un drama migratorio sin final feliz.


