Donald Trump soltó la bomba este miércoles en redes sociales: una «enorme armada», liderada por el portaaviones USS Abraham Lincoln, navega hacia Irán con más músculo que la enviada a Venezuela para capturar a Nicolás Maduro. Según Trump, esta flota está “lista, dispuesta y capacitada” para actuar con “rapidez y violencia” si hace falta.
En su estilo de reality show, Trump advirtió que el tiempo se agota para un acuerdo nuclear con Irán. “Siéntense rápido en la mesa y negocien un trato justo, sin armas nucleares”, escribió, recordando la operación “Martillo Nocturno” de junio de 2025, cuando EE. UU. bombardeó tres instalaciones nucleares iraníes tras una ofensiva israelí que dejó más de 1,100 muertos y desató una lluvia de misiles y drones desde Teherán contra Israel. “El próximo ataque será mucho peor. No hagan que pase de nuevo”, amenazó, como si estuviera promocionando una secuela de Hollywood.
Pero Irán no parece impresionado. El ministro de Exteriores, Abbas Araqchi, negó contactos con el enviado especial de EE. UU., Steve Witkoff, y rechazó cualquier pedido de negociación. “La diplomacia con amenazas militares no funciona”, dijo, exigiendo que Washington deje las bravatas y peticiones absurdas. Teherán sigue firme: no habrá charlas sin garantías de seguridad, sobre todo tras el colapso del acuerdo nuclear de 2015, que Trump abandonó en 2018.
Mientras la flota avanza con “gran poder y entusiasmo”, según Trump, el mundo observa este duelo de titanes. ¿Será un acuerdo de última hora o un choque épico? Esto tiene más suspenso que un final de temporada en Netflix.


