Donald Trump ha abierto la billetera bélica a lo grande. Su gobierno reveló haber gastado 5,600 millones de dólares en municiones durante los dos primeros días de ataques contra Irán, según un informe presentado al Congreso y filtrado este martes por una fuente cercana. ¡Eso es más caro que un divorcio de celebridad! Los ataques comenzaron el 28 de febrero junto a Israel, y ahora los legisladores temen que las reservas militares se agoten más rápido que el papel higiénico en pandemia.
Miembros del Congreso, que pronto podrían tener que aprobar más fondos para esta pirotecnia geopolítica, están con los nervios de punta. La industria de defensa ya no da abasto, y Trump se reunió el viernes con ejecutivos de siete contratistas para reponer el arsenal. ¿El plan? Más balas, menos drama. Sin embargo, el gobierno no ha dado un costo oficial del conflicto, dejando a los demócratas pidiendo explicaciones como si fueran detectives en una película de misterio.
El senador Chuck Schumer exigió el martes que el gobierno rinda cuentas públicas, preocupado por cómo este conflicto afecta la preparación militar de EE. UU. para defenderse. Y no es para menos: dos fuentes revelaron a Reuters que 150 soldados estadounidenses han resultado heridos en esta guerra, un número mucho mayor al de ocho graves reportado antes. El Pentágono confirmó la cifra de 140 heridos en 10 días de conflicto. ¡Ouch!
Esto parece un videojuego donde Trump gastó todos los créditos en el primer nivel. ¿Podrá el Congreso recargar el presupuesto o nos quedaremos sin joystick? Mientras, Irán no parece dispuesto a pulsar “pausa” en este caos.


