
Los países integrantes de la Organización Marítima Internacional (OMI) optaron por posponer durante un año la decisión sobre un plan ambicioso destinado a disminuir la contaminación generada por los buques, debido a la fuerte oposición de Estados Unidos, que buscó frenar la iniciativa. Este proyecto, aprobado en abril por una amplia mayoría, estaba programado para ser ratificado en una reunión de la agencia marítima de la ONU que inició el martes en Londres y culminó el viernes. La propuesta plantea una reducción gradual de las emisiones de carbono de las embarcaciones a partir de 2028, además de implementar una tasa para los barcos que superen ciertos niveles de contaminación.
La OMI confirmó que la votación para avalar esta medida se trasladó al próximo año, tras las amenazas de Estados Unidos de imponer sanciones a las naciones que respaldaran el plan. El objetivo a largo plazo es que el transporte marítimo alcance cero emisiones de gases de efecto invernadero para 2050. En la apertura de la reunión, el secretario general de la OMI, Arsenio Domínguez, de nacionalidad panameña, admitió que la iniciativa no es ideal, pero la defendió como una base equilibrada para avanzar. Países como los de la Unión Europea, Brasil y China reafirmaron su apoyo al «Fondo para Cero Emisiones Netas» (NZF), que propone un impuesto sobre las emisiones excesivas de los buques, cuyos fondos se utilizarían para premiar a embarcaciones con bajas emisiones y ayudar a naciones vulnerables frente al cambio climático.
Las negociaciones del jueves se prolongaron hasta la madrugada, siendo descritas como «caóticas» por un diplomático ruso. Aunque los países insulares del Pacífico, que inicialmente se abstuvieron por considerar la propuesta insuficiente, finalmente la apoyaron, la oposición de Estados Unidos, Arabia Saudita, Rusia y naciones productoras de petróleo prevaleció. El jefe de la diplomacia estadounidense, Marco Rubio, celebró el viernes en su cuenta de X el aplazamiento como una «enorme victoria» y un logro para el presidente Donald Trump. Por su parte, la Unión Europea calificó de «lamentable» esta demora y expresó su disposición a retomar el diálogo en el marco de la OMI cuando sea posible.
Estados Unidos ejerció presión mediante amenazas de restricciones de visas, incrementos en aranceles portuarios y otras medidas contra los países que votaran a favor. El presidente Donald Trump expresó el jueves su indignación ante lo que calificó como un «impuesto global» sobre las emisiones de carbono, afirmando que su país no aceptaría esta carga para el transporte marítimo. Un diplomático brasileño criticó en sesión plenaria los métodos de Estados Unidos, esperando que esta postura no reemplace las formas habituales de decisión a nivel internacional. Una fuente europea señaló a AFP que estas presiones podrían impactar especialmente a países más susceptibles a la influencia estadounidense. Además, Estados Unidos propuso modificar el sistema de votación de la OMI para dar mayor peso a las abstenciones, en un contexto donde las regulaciones suelen aprobarse a menos que se oponga un tercio de los 176 miembros o la mitad de la flota mercante mundial.

