¡El culebrón entre EE. UU. e Irán sigue dando de qué hablar! Donald Trump, en una cena con republicanos del Congreso el 25 de marzo, afirmó que mantiene conversaciones de paz con Teherán, aunque los iraníes lo nieguen. Según Trump, están desesperados por un acuerdo, pero temen admitirlo. “Tienen miedo de ser asesinados por su propia gente”, soltó, añadiendo con su clásico dramatismo: “También temen que nosotros los matemos”.
Esto llega después de que el ministro iraní de Relaciones Exteriores, Abás Araqchi, dijera que Irán “no tiene intención de negociar” y que hablar de diálogos ahora es un “reconocimiento de derrota” por parte de Washington. Mientras tanto, la Casa Blanca no se quedó callada. La portavoz Karoline Leavitt advirtió que si Irán comete “otro error de cálculo”, Trump está listo para “desatar el infierno” con golpes más duros que un martillo en un reality de demolición.
Las iniciativas diplomáticas han sido un desfile de intentos fallidos en los últimos días, mientras Oriente Medio arde y la economía mundial tiembla como en un mal viaje en montaña rusa. Press TV, la cadena estatal iraní, citó a un funcionario anónimo diciendo que Teherán rechazó una “propuesta estadounidense”. Por si fuera poco, el presidente del Parlamento iraní, Mohamad Bagher Ghalibaf, alertó sobre planes de “enemigos” para invadir una isla en el Golfo, como si esto fuera el guion de una película de invasión.
¿Estará Trump negociando de verdad o solo echando más leña al fuego? Esto tiene más giros que una telenovela en horario estelar.


