¡Donald Trump sigue estirando el drama iraní como si fuera una telenovela de bajo presupuesto! El presidente de EE. UU. aplazó hasta el 6 de abril de 2026 su amenaza de reventar las centrales eléctricas de Irán, insistiendo en que las charlas con Teherán van “muy bien”. ¿En serio, Donnie?
Inicialmente, Trump dio 48 horas el sábado pasado para que Irán reabriera el estrecho de Ormuz o enfrentara un apagón total. Luego, el lunes, extendió el plazo cinco días, y ahora, desde su púlpito en Truth Social, suma otros diez días hasta las 20:00 del 6 de abril. “Las conversaciones avanzan”, dice, mientras acusa a los “medios de noticias falsas” de no entender su genio negociador. Su enviado, Steve Witkoff, soltó que hay “fuertes indicios” de un posible acuerdo, con un plan de cese de hostilidades de 15 puntos enviado a través de Pakistán. Irán, según la agencia Tasnim, respondió con cinco demandas: parar ataques de EE. UU. e Israel, garantías contra más guerras, reparaciones, y que reconozcan su dominio sobre Ormuz.
En la Casa Blanca, Trump alterna entre fanfarronear sobre “aniquilar” a Irán y decir que están a punto de rendirse. Hasta se jactó de poder controlar su petróleo como hizo con Venezuela post-Maduro. Mientras, asegura que Irán dejó pasar 10 petroleros por Ormuz como gesto de buena fe. En Israel, Yair Lapid critica a Netanyahu por pelear sin plan ni tropas suficientes.
¿Acuerdo o bluff? Trump dice que en 26 días todo estará resuelto, pero esto parece más un circo que una negociación. ¡Que alguien traiga palomitas antes del próximo ultimátum!


