La Casa Blanca desmintió este lunes que Donald Trump haya ordenado al Departamento de Justicia investigar a Jerome Powell, jefe de la Reserva Federal y blanco frecuente de sus dardos. Karoline Leavitt, secretaria de prensa, fue clara ante periodistas: “No”, al ser cuestionada sobre si Trump impulsó una pesquisa por supuestamente engañar al Congreso en un testimonio sobre la renovación de la sede de la Fed en Washington.
Powell reveló el domingo que la Fed recibió una citación del Departamento de Justicia el viernes 9 de enero, vinculada a su declaración ante el Senado en junio respecto a un proyecto de remodelación de oficinas. Sin embargo, minimizó la amenaza de cargos penales, afirmando que esto refleja la presión de Trump por no bajar las tasas de interés como él desea, mientras la inflación supera el objetivo del 2%. “Fijamos tasas por el bien público, no por las preferencias del presidente”, sentenció Powell.
Trump, conocido por apodar a Powell “cabeza hueca” e “imbécil”, recibió un eco de Leavitt en Fox News, quien dijo que el jefe de la Fed “no es muy bueno en su trabajo”, dejando la cuestión de si es un criminal al Departamento de Justicia. Esto parece un culebrón financiero con más giros que una montaña rusa.
¿Es esta citación un intento de intimidación o una investigación legítima? Mientras Trump insiste en tasas más bajas, Powell se mantiene como un muro. El enfrentamiento promete más episodios, con la economía como rehén y el público esperando si esto termina en acuerdo o en un knockout financiero.


