¡Trump vuelve a sorprender! El presidente de EE. UU. está considerando seriamente comprar Groenlandia, según confirmó la Casa Blanca este miércoles. A pesar de que Dinamarca y los habitantes de la isla ártica han dicho “ni de broma”, Trump no descarta ninguna opción, incluyendo el uso de fuerza, lo que tiene a los aliados europeos más nerviosos que un gato en una sala de perros.
La secretaria de prensa, Karoline Leavitt, aseguró que la diplomacia es la primera opción, pero “todas las cartas están sobre la mesa”. Trump ve a Groenlandia, tan grande como Alaska pero con menos gente que un cine un lunes, como clave para frenar a Rusia y China en el Ártico. Su equipo ya debate cómo sería la compra, aunque los daneses no parecen estar anotados para vender su helado territorio. Una movida militar podría sacudir la OTAN y agrandar la brecha con Europa.
El diplomático Marco Rubio se reunirá la próxima semana con líderes daneses, pero no da señales de retroceder en el plan de Trump. Mientras, aliados como Francia y Alemania preparan un contraataque diplomático. El ministro francés Jean-Noel Barrot y una fuente alemana confirmaron que están coordinando con Dinamarca una respuesta. Por su parte, la ministra groenlandesa Vivian Motzfeldt exigió estar en la mesa: “Nada sobre Groenlandia sin Groenlandia”, soltó en TV pública.
El presidente de la Cámara, Mike Johnson, descartó rumores de tropas, insistiendo en canales diplomáticos. Pero con Trump, nunca se sabe. ¿Logrará comprar la isla o terminará este sueño ártico en un iceberg de tensiones? Esto parece más un episodio de “Juego de Tronos” que una negociación internacional. Por ahora, Europa cruza los dedos y afila las palabras.


