Claudia Sheinbaum le puso un freno épico a Donald Trump desde su ‘Mañanera del Pueblo’ en Palacio Nacional. El presidente de EE. UU. anda con ganas de jugar a soldado, proponiendo operaciones militares en México y Colombia para combatir el narcotráfico, especialmente el fentanilo. Pero Sheinbaum, con la calma de quien rechaza una invitación a un karaoke malo, dijo que no, gracias. México es soberano, y una intervención extranjera es tan bienvenida como un spoiler de tu serie favorita.
La presidenta dejó claro que no hace falta que Trump cruce la frontera con tanques y drones. Primero, porque no es necesario; segundo, porque México no aceptará intromisiones; y tercero, porque ya existe un acuerdo con EE. UU. en temas de seguridad. Vamos, que no necesitan un remake de ‘Misión Imposible’ en suelo azteca. Además, Sheinbaum confesó que no piensa responder a cada ocurrencia de Trump. No están de acuerdo en muchas cosas, pero insiste en mantener una relación cordial, destacando que, hasta ahora, Trump ha sido respetuoso. ¿Será que le mandó flores?
Mientras, Trump, en una entrevista con Dasha Burns para Politico y una conferencia en la Casa Blanca, sigue con su discurso de vaquero. Habló de ampliar operaciones terrestres y presumió de 22 ataques a narcolanchas en aguas internacionales, con 87 bajas. Hasta amenazó a Venezuela y cualquier país que fabrique o trafique drogas hacia EE. UU. con ser considerado enemigo directo.
Al final, este duelo de declaraciones parece una comedia de enredos. Sheinbaum defiende la soberanía como un castillo medieval, mientras Trump saca el sombrero de cowboy. ¿Habrá palomitas para este show diplomático? Esto está más tenso que un final de temporada.


