
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este viernes que ya no ve necesario sostener una cumbre con el presidente chino, Xi Jinping, al tiempo que lanzó duras críticas contra Pekín por lo que calificó como prácticas comerciales «muy hostiles». Además, amenazó con incrementar significativamente los aranceles a los productos provenientes de la potencia asiática. En un largo mensaje publicado en su plataforma Truth Social, Trump expresó su descontento por las restricciones impuestas por China a la exportación de tierras raras, esenciales para la producción de componentes tecnológicos. «¡Algo muy extraño está ocurriendo en China! Su actitud se ha tornado extremadamente hostil», escribió.
El líder estadounidense señaló que tenía planeado reunirse con Xi en dos semanas durante la cumbre de la APEC en Corea del Sur, pero ahora considera que no hay razones para llevar a cabo dicho encuentro. Este mensaje lo redactó mientras se dirigía a un chequeo médico en un hospital militar cercano a la capital estadounidense. Advirtió que una de las medidas en consideración es un fuerte aumento de los aranceles a bienes chinos, lo que generó inquietud en los mercados de Wall Street ante la posibilidad de una nueva intensificación del conflicto comercial entre ambas naciones.
La postura de Trump resulta inesperada, ya que apenas la semana anterior había resaltado la relevancia de reunirse con Xi en el marco de la Cooperación Económica Asia-Pacífico, un encuentro que habría sido el primero desde su regreso a la Casa Blanca en enero. Aún queda por conocerse su posición sobre el anuncio previo de visitar China el próximo año. En su publicación, también mencionó que Pekín envió comunicaciones a diversos países detallando los controles sobre la exportación de elementos relacionados con tierras raras, y afirmó que no se debería permitir que China mantenga al mundo como «rehén» con estas acciones.
Por otro lado, el viernes se dio a conocer que China impondrá «tarifas portuarias especiales» a embarcaciones construidas u operadas por Estados Unidos, una medida que Washington ya aplica desde abril a buques ligados a China. Trump cuestionó si estos anuncios fueron hechos intencionalmente por Pekín para desviar la atención del acuerdo de alto el fuego en Gaza entre Israel y Hamás. Las tierras raras, dominadas por China en su producción y procesamiento, son cruciales para fabricar desde dispositivos móviles y vehículos eléctricos hasta equipos militares y tecnologías de energía renovable.
Finalmente, Trump señaló que varios países le expresaron su molestia por lo que describen como una repentina hostilidad comercial de China. Criticó la estrategia de Pekín como un intento de monopolizar imanes y otros materiales, describiéndola como un acto hostil y preocupante. En la misma línea, Brendan Carr, director de la Comisión Federal de Comunicaciones, aseguró en X que el Partido Comunista de China busca introducir dispositivos inseguros en hogares y empresas de Estados Unidos.

