¡El comercio internacional se calienta! La Comisión Europea insistió este miércoles en que espera firmar “pronto” el acuerdo comercial con el Mercosur (Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay), destacando “progresos” en las negociaciones. Aunque la portavoz Paula Pinho no confirmó la fecha del 12 de enero para su aprobación, aseguró que la UE está en la “buena senda” tras discusiones y trabajo entre los Veintisiete. Una votación clave podría darse este viernes entre representantes de los Estados miembros.
La presidenta Ursula von der Leyen necesita el visto bueno por mayoría cualificada antes de viajar a América Latina. Italia, con su apoyo decisivo, celebró las “enormes ventajas” del tratado y las medidas de la UE para los agricultores, según el ministro Antonio Tajani. Sin embargo, el sector agropecuario europeo teme una avalancha de carne, arroz, miel y soja sudamericanos, más baratos por normas menos estrictas, a cambio de exportar vehículos y maquinaria al Mercosur. Para calmar ánimos, Von der Leyen propuso el martes 45.000 millones de euros adicionales para la Política Agrícola Común 2028-2034.
Francia, bajo presión de sus agricultores y de la oposición política, reaccionó con fuerza. El miércoles suspendió por un año la importación de productos agrícolas tratados con fungicidas y herbicidas prohibidos en la UE, como mancozeb o glufosinato, afectando principalmente a Sudamérica. Aguacates, mangos, cítricos y papas están en la lista, aunque el Ministerio de Agricultura aclaró que no apunta solo al Mercosur, sino a cualquier país que use estas sustancias. Bruselas tiene diez días para revisar la medida, ya publicada en el Diario Oficial.
Los agricultores franceses, que han protagonizado protestas masivas, mantienen la presión, mientras el gobierno de Emmanuel Macron enfrenta amenazas de censura si apoya el acuerdo. ¿Logrará la UE equilibrar comercio y campo, o será un choque de tractores contra tratados? Esto está más enredado que una cosecha en tormenta.


