¡Atención, que UNICEF se pone la capa de superhéroe en medio del desastre iraní! Este miércoles, el Fondo de Naciones Unidas para la Infancia anunció el envío de suministros médicos de emergencia para ayudar a 226,000 personas en Irán, atendiendo un grito de auxilio del Ministerio de Salud del país, atrapado en la ofensiva de EE. UU. e Israel que comenzó el 28 de febrero.
Los paquetes incluyen unidades móviles de salud, carpas para atención básica y kits de emergencia, todo para reactivar servicios esenciales. Además, hay vacunas, materiales médicos y apoyo psicológico para niños, adolescentes y familias, porque no solo el cuerpo sufre en este caos. UNICEF también trabaja con organizaciones locales para ampliar la atención mental y colabora con la Organización Estatal de Bienestar para proteger a menores sin cuidadores, mientras evalúa el impacto de la guerra en el acceso al agua potable y saneamiento, listo para enviar suministros de higiene si la situación lo exige.
La crisis ha cerrado escuelas, afectando a 17 millones de niños, y ha dañado 120 centros educativos y 152 instalaciones médicas. Según UNICEF, al menos 204 menores han muerto y 1,275 han resultado heridos, incluyendo 45 bebés de menos de dos años. De un millón de desplazados internos, muchos son niños, y la agencia refuerza su apoyo a los refugiados afganos en Irán, prometiendo escalar la ayuda según el panorama.
Irán reporta más de 1,200 fallecidos por la ofensiva, aunque Human Rights Activists in Iran eleva la cifra a más de 3,000, mayormente civiles. En este tablero de guerra, UNICEF juega a ser el médico de urgencias, pero ¿alcanzará para curar las heridas de un país en llamas? Esto está más complicado que armar un rompecabezas en medio de un huracán.


