¡Que tiemblen los capos de las finanzas turbias! En el marco del Día Internacional para Prevenir y Combatir la Delincuencia Organizada Transnacional, la UNODC en México reunió a embajadas, autoridades y organismos civiles para una sesión de diálogo. El objetivo: darle un gancho al hígado al crimen organizado cortando su flujo de billetes. Porque, seamos honestos, sin dinero, hasta el narco más temido se queda sin gasolina para su yate.
Stacy de la Torre, jefa de la UNODC, lo dejó claro: “Solo atacando las estructuras financieras podemos reducir la capacidad de operación de estos grupos”. El lema de este año, “Sigue el dinero. Detén el crimen organizado”, suena como el título de una película de acción, pero pone el foco en la inteligencia financiera como arma secreta. Las economías ilícitas generan millones de dólares mundialmente, afectando comunidades, desarrollo y hasta el medio ambiente. Es como si el crimen tuviera su propio PIB.
Representantes de la SRE, SSPC, la Embajada de Italia y Transparencia Mexicana participaron en el encuentro. Mauricio Zapata, de la SRE, presumió el fortalecimiento de la cooperación multilateral del Gobierno de México, mientras el teniente coronel Luca Brioschi, de Italia, recordó la firma de la Convención de Palermo, el manual antinarco por excelencia. Santiago Martínez, de Transparencia Mexicana, lanzó la iniciativa “De Palermo a Mérida”, para reflexionar sobre cómo la corrupción y el crimen organizado son como primos que siempre se prestan dinero.
De la Torre insistió en que sin seguir el rastro del efectivo, no hay forma de debilitar a estas redes. Propuso reforzar mecanismos contra el lavado de dinero y usar la inteligencia financiera sin desatar más violencia. Porque, admitámoslo, cortar los fondos del crimen es más efectivo que cualquier persecución de película. ¿Funcionará o solo será otro cheque sin fondos? El tiempo lo dirá.


