En un giro que parece sacado de un guion de telenovela, Venezuela soltó el domingo a siete miembros del partido Vente Venezuela de María Corina Machado, premio Nobel de Paz, bajo la recién aprobada ley de amnistía. Entre los liberados está Juan Freites, coordinador en La Guaira, cerca de Caracas, quien fue captado en un emotivo video bajando de una camioneta del Sebin para abrazar a su familia como si fuera el final de una película de Hollywood.
Además, Pedro Guanipa, hermano del aliado de Machado, Juan Pablo Guanipa, también recuperó su libertad plena el viernes tras estar en arresto domiciliario desde 2025. Desde X, Pedro celebró el momento con un mensaje optimista: confía en que esta “nueva etapa política” libere a todos los presos políticos y luche por un país donde libertad y democracia no sean solo palabras bonitas. La ONG Foro Penal reportó 23 liberaciones solo el domingo, un número que suena a esperanza, pero no a solución total.
Sin embargo, no todo es color de rosa. Desde el viernes por la noche, más de 200 presos políticos, incluido un gendarme argentino acusado de “terrorismo”, iniciaron una huelga de hambre en protesta por las exclusiones de la ley de amnistía. La movida comenzó en la cárcel del Rodeo, a las afueras de Caracas, mientras algunos salían libres y el Comité Internacional de la Cruz Roja entraba a revisar las condiciones de los reclusos, llegando incluso al temido Helicoide. No todos se unieron a la huelga, que sigue a otra protesta de familiares la semana pasada frente a otro penal, exigiendo rapidez en las excarcelaciones.
Así que, mientras unos celebran abrazos, otros ayunan por justicia. ¿Es esta ley un paso real hacia la reconciliación o solo un truco para la foto? Venezuela sigue siendo un rompecabezas donde las piezas de libertad nunca parecen encajar del todo.


